
Hoy te proponemos unas carrilleras de cerdo glaseadas con miel y mostaza, una receta especial pero fácil, perfecta para una comida de fin de semana, una ocasión familiar o simplemente para disfrutar de un plato con un punto más gourmet en casa.
La combinación de la miel y la mostaza funciona muy bien con la carne de cerdo: la miel aporta un toque suave y ligeramente dulce, mientras que la mostaza da intensidad, aroma y un punto ácido que equilibra la salsa.
Ingredientes para 4 personas
- 8 carrilleras de cerdo DISANFRIO
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de mostaza antigua o mostaza de Dijon
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 200 ml de caldo de carne
- 100 ml de vino blanco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 1 hoja de laurel, opcional
- Tomillo o romero, opcional
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Cómo preparar carrilleras de cerdo glaseadas con miel y mostaza
1. Marca las carrilleras
Salpimenta las carrilleras de cerdo por ambos lados.
En una cazuela amplia, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra y marca las carrilleras a fuego medio-alto hasta que estén doradas por fuera.
No hace falta cocinarlas completamente en este paso. Solo buscamos sellarlas para que cojan color y aporten más sabor a la salsa.
Cuando estén doradas, retíralas y resérvalas.
2. Prepara la base de la salsa
En la misma cazuela, añade la cebolla picada, los dientes de ajo y la zanahoria en trozos pequeños.
Sofríe a fuego medio durante unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente doradas.
Este sofrito será la base de una salsa sabrosa y con cuerpo.
3. Añade el vino y el caldo
Incorpora el vino blanco y deja que reduzca durante un par de minutos para que evapore el alcohol.
Después, añade el caldo de carne, la hoja de laurel y, si quieres, un poco de tomillo o romero.
Vuelve a introducir las carrilleras en la cazuela, tapa y cocina a fuego bajo durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos, o hasta que la carne esté muy tierna.
Si usas olla rápida, el tiempo se puede reducir considerablemente, siguiendo siempre las indicaciones de tu olla.
4. Prepara el glaseado de miel y mostaza
Cuando las carrilleras estén tiernas, retíralas de la cazuela con cuidado.
Tritura la salsa si quieres conseguir una textura más fina y cremosa.
Añade la miel y la mostaza a la salsa, mezcla bien y deja reducir unos minutos a fuego medio hasta que quede más brillante y ligeramente espesa.
Después, vuelve a incorporar las carrilleras y deja que se impregnen bien del glaseado durante unos minutos.
5. Sirve y disfruta
Sirve las carrilleras calientes, cubiertas con la salsa de miel y mostaza.
Puedes acompañarlas con puré de patata, patatas asadas, arroz blanco, verduras salteadas o incluso una guarnición de boniato.
El resultado es una carne tierna, jugosa y con una salsa muy sabrosa, con ese equilibrio entre dulce, ácido y salado que hace que el plato tenga un toque especial.
Consejo DISANFRIO
Si quieres que la salsa tenga un sabor más intenso, puedes dejarla reducir unos minutos más antes de servir. Así quedará más concentrada y con un brillo más apetecible.
También puedes preparar las carrilleras con antelación. De hecho, este tipo de receta suele ganar sabor de un día para otro, por lo que es perfecta para dejar lista y calentar antes de servir.